lunes, 30 de enero de 2012

Sobre el Orzán: reflexiones circunstanciales de tiempo, modo y lugar

Cumplidos los tres días de luto oficial. Desde el respeto más absoluto a las víctimas, a las familias, amigos y a quienes han trabajado y siguen trabajando en la búsqueda de los desaparecidos,... Teniendo presente todo ello, no puedo menos que exponer una serie de reflexiones de tiempo, modo y lugar sobre lo que observé la mañana del viernes en el Orzán.

Reflexión circunstancial de tiempo. Los tiempos en política son traicioneros, sobre todo cuando uno carece de propuesta política. Por eso, el alcalde, Carlos Negreira, no dudó el viernes en usar el Centro de Mando del Servicio de Emergencias Municipal (en la foto) instalado aquella mañana en la coraza a pesar de que en sus años en la oposición bautizó esta dotación como el "gacheto móvil de Losada". Insultó, descalificó y atacó al anterior alcalde cayendo incluso en el ridículo pero sabiendo que su discurso negativo tendría rédito. En su escalada llegó a calificar de "lujo" este centro de mando. Las hemerotecas están para el que tenga poca memoria o dudas. 

A pesar de todo ello, el viernes lo uso sin pudor, quizá incluso sin recordar las descalificaciones que dirigió al anterior alcalde. Lo uso Carlos Negreira y el presidente de la Xunta, Núñez Feijóo, y la plana mayor del PP. Lo usaron porque cuando se compró, con el dinero aportado por convenio por las Mutuas Aseguradoras, se compró para situaciones como la sucedida el pasado viernes: sucesos en los que es necesario coordinadar un amplio operativo en el que participan diferentes servicios de emergencia.

Ahora, sin duda, ha de ser el "gacheto móvil de Negreira", el "lujo" de Negreira.

Reflexión circunstancial de modo. Hay modos y maneras. Hay maneras como las que ha demostrado Negreira y su portavoz, Julio Flores, en estos siete meses a la hora de tratar al personal y funcionarios municipales. Y hay modos en los que algunos de estos funcionarios, de prestigio, reconocidos y queridos, demuestran que está al servicio público, a pesar de los demonios que parecen perseguir al nuevo gobierno del PP. En siete meses Negreira ha cortado la cabeza, en sentido figurado, al jefe de la Policía Local, al presidente de Protección Civil y al jefe de Bomberos y Protección Civil.

A García Touriñan le ha quitado el mando de Protección Civil... por quitar le ha quitado ordenadores y planes de emergencia y documentación. Lo mantiene como jefe de Bomberos, casi sin competencias, porque no midió la repercusión mediática. Supuestamente es el jefe de Bomberos, apenas eso, pero todos los que estuvimos allí el viernes sabemos quién coordinó de verdad el operativo y no fue la nueva responsable de Protección Civil ni el ausente jefe de Policía... De ese modo: haciendo su trabajo, el que mejor lo sabe hacer, dio una muestra de dignidad, pues si llega a limitarse a ejercer sus funciones, el alcalde hubiese tenido el viernes un grave problema... 

Reflexión circunstancial de lugar. En toda la mañana acudieron al Orzán todas las autoridades. La única ausencia fue, precisamente, la del portavoz del gobierno local y teniente de alcalde de Seguridad Ciudadana, Julio Flores. Estoy seguro de que si no estaba allí es porque materialmente le resultaba imposible estar allí. Estoy seguro de que sabe que debería haber estado allí y de que hubiese estado allí si hubiese podido. Subrayando su ausencia por la mañana no quiero hacer ningún reproche, pero sí una reflexión: qué hubiese dicho Julio Flores si estando en la oposición se hubiese ausentando el concejal de Seguridad Ciudadana anterior o incluso el alcalde, también por algún motivo que le hubiese impedido estar materialmente en el Orzán. Realmente no necesito imaginármelo porque ya le oímos todos en su día.

Son apenas unas reflexiones que hablan de la forma y las formas de Negreira y su gobierno,... por si a alguien interesan, pero sobre todo porque siento la necesidad de lanzarlas a alguna parte, no sé cual.

miércoles, 25 de enero de 2012

Las abejas de verdad no son de cristal

Las abejas abejas son las de verdad, no las abejas de cristal. Aunque se parezcan y nos puedan confundir en un primer momento, las de cristal no son como las de verdad.

"Abejas de cristal" es, además, el título de una obra de Ernest Jungüer con muchos mensajes, aunque yo para este blog me quedo con el capitán Richard.

Me quedo con la reflexión que hace sobre la percepción y la realidad.
Como no es lo mismo, pues eso.

Como no es mal momento para comprometerse, pues eso.

Por todo eso, este blog de reflexiones sobre comunicación y sobre política, sobre comunicación política... agitada pero no revuelta.